lunes, 6 de octubre de 2014

Relaciones Diplomáticas de Venezuela y Argentina (1955-1957)



A partir de 1952 las relaciones diplomáticas entre Marcos Pérez Jiménez y Juan Domingo Perón comienzan a estrecharse a partir de la coincidencia de criterios sobre el desarrollo económico y el nacionalismo como política de gobierno puesta en práctica en dos escenarios distintos.



Con el golpe de estado que desaloja a Perón del poder en septiembre de 1955, las relaciones diplomáticas entre los dos gobiernos experimentarán cambios importantes. En 1956 el gobierno venezolano le concede asilo territorial al ex presidente Perón en calidad de refugiado político. Este acto fue rechazado desde un principio por el presidente Pedro Aramburu, por considerar a Perón un factor perturbador para el estado argentino. Efectivamente, no pasó un año antes de que las convulsiones políticas en este país dieran cauce para acusar a Perón de organizar desde Venezuela una política de desestabilización contra el gobierno de Argentina con la indiferencia y apoyo del General Marcos Pérez Jiménez. Fueron numerosas las pruebas que el gobierno argentino presentó ante el gobierno venezolano confirmando la organización de actos terroristas desde el país. La situación comenzó a tomarse tensa, desde que se iniciara una presión, por la Embajada de Argentina en Caracas, para lograr la expulsión de Venezuela del ex presidente Argentino.

A principios de 1957 las relaciones venezolano-argentinas por el caso Perón, se agravarían. No sólo por la presión de Argentina para que el gobierno venezolano le retirase el asilo, sino que promovido por la Junta Militar argentina comenzó una campaña en los principales medios impresos de ese país y otros del hemisferio contra Venezuela. Ante la insistencia de que las actividades desarrolladas por Perón 'Son origen de actos terroristas y sabotaje en Argentina y frente a las cuales el gobierno de Venezuela observa una actitud pasiva, concluye un memorando calificando de poca amistosa la actitud del gobierno de Venezuela para con la Argentina frente al problema en cuestión.

El 7 de julio de 1957, Argentina rompió relaciones diplomáticas con Venezuela como consecuencia de la coyuntura del asilo territorial otorgado a Perón y como causa inmediata la negativa del Embajador a asistir a los actos de celebración de la Semana de la Patria, considerándose por parte del gobierno venezolano "persona no grata" al Embajador Toranzo Montero.
En ese momento Venezuela se plegó a la ruptura basada en el argumento de que había concedido asilo territorial al máximo líder del peronismo por ser nación firmante del código de asilo territorial, y porque como nación soberana, no podía renunciar a sus preceptos jurídicos.
Si el gobierno argentino quería demostrar las faltas graves que estaba cometiendo Perón, el gobierno de Pérez Jiménez estaba en la obligación de examinar la queja y estudiar los documentos probatorios procediendo dignamente, de acuerdo con las fórmulas indicadas por las Convenciones Interamericana de asilo.

Esta alianza de dictaduras contra la democracia y el porvenir de los pueblos latinoamericanos, constituyó un evidente peligro para la vigencia de las instituciones democráticas.


Fuentes

Primarias
Documentación de Archivo
ACMRE. Dirección de Política Internacional. Expediente 230. Pieza 2. Acerca del ex- presidente Perón en Venezuela. 1956.

Hemerográficas

El Nacional. " Llegada de Perón a Venezuela". Caracas, 11 de agosto de 1956, p. 1.
Diario La Provincia. “Elementales derechos de asilo son violados por el
exdictador Perón”. Buenos Aires, 16 de noviembre de 1956, p. 2 (Artículo
anexo en ACMRE, Expediente Nº 187 de Política Internacional.